Espiritualidad
para la transformación social

Asociación para el desarrollo de la conciencia Y la autorrealización

Práctica de la Obra de Antonio Blay

Antonio Blay

Creatividad y plenitud de vida

Vivimos en una actitud extremadamente cómoda, pasiva. Vivimos como si viniéramos aquí a instalarnos en un confort y, desde él, asistir pasivamente al desarrollo de las cosas, como meros espectadores. Y nosotros somos eminentemente actores de la existencia, y yo soy actor con todo mi ser.  Todo mi ser se está expresando y se está recreando constantemente junto con esta expresión y recreación de todo, pues yo no soy aparte de las otras personas, yo no soy aparte de la vida, yo no soy aparte de la naturaleza, aparte de la existencia. Yo, como personalidad concreta, soy naturaleza, soy humanidad, soy circunstancia, soy historia. Por consiguiente, toda mi personalidad ha de ser un proceso constantemente dinámico, constantemente en transformación. Y toda resistencia esta transformación se traduce en dolor.

Presentación

imanol cueto Mendo
Presidente de adca

En octubre de 2018 tuvo lugar el primer Congreso de ADCA. Nos reunimos en Ávila, sede de la mística de nuestro país, para recordar a uno de los últimos maestros espirituales que ha dado la cultura occidental: Antonio Blay.

Los participantes proclamaron y corroboraron con sus aportaciones la utilidad de la senda que Blay nos propuso y la importancia de recorrerla para recuperar el sentido de la existencia y visualizar un nuevo horizonte personal y colectivo. El mensaje de este primer Congreso se puede resumir en dos palabras: “Esto funciona”. Por eso, el resultado inmediato ha sido una extensión del conocimiento de la propuesta de Blay y un incremento notable de gente que se ha incorporado a recorrer este camino aplicando el método de trabajo estructurado por Jordi Sapés.

En el segundo Congreso quisimos resaltar que: “El camino ofrece dificultades, pero se pueden vencer”. Justamente el desarrollo pasa por vencer estas dificultades. Así que señalamos las más habituales aprovechando la experiencias de los que nos han precedido. Y finalizamos presentando la espiritualidad como una forma de vivir consciente, llamada a superar un modelo social basado en el desarrollo material y que ignora la dignidad del ser humano. 

Está claro que este modelo está en crisis. Por eso ha llegado el momento de presentar:

                                    La Espiritualidad para la transformación social

Vamos a sacarla del campo de las creencias y la intimidad para dar una respuesta a la desorientación actual. Porque hay cuestiones fundamentales que sufren por la falta de valores y de proyecto humano que refleje la conciencia. Para recuperar el sentido de la existencia tenemos que volver a lo esencial, buscándolo aquí y ahora, de una forma activa. La espiritualidad no debe ser un refugio, un consuelo o una huida. Ha de ser una referencia clara que ilumine nuestra existencia, considerando lo que somos y lo que hemos venido a aportar.

Os invitamos pues a discutirlo en este tercer Congreso